Archivos para febrero, 2014

El sábado terminó en París el congreso especializado en estudios sobre escritura WRAB: Writing Research Across Borders. Se realiza cada tres años en distintos puntos del planeta, y esta es su tercera edición, ahora en el marco de una asociación internacional dedicada a la temática. Acá puede leerse el programa de actividades y ponencias, en el que participaron muchos investigadores latinoamericanos. Me pareció particularmente interesante la mesa Current trends in Latin American Writing Studies: Challenges and Opportunities, con presencia de Désirée MOTTA-ROTH, Charles BAZERMAN, Paula CARLINO y Natalia AVILA (estos últimos en la foto de más abajo), entre otros. Aunque los marcos teóricos y las tradiciones que alimentan el evento son diversos, hay una presencia predominante de los estudios de retórica y composición en L1, sobre todo de procedencia o influencia norteamericana, y del movimiento escribir a través del currículum.

Paula, Natalia y Chuck

En este contexto, me parece importante pensar la situación actual de los estudios sobre escritura en nuestro continente. No voy a ser original, porque muchos colegas se dedican precisamente a investigar esta cuestión (ver GICEOLEM, ILEES o Lectura y Escritura). La escritura en educación superior es una temática que se ha popularizado e institucionalizado mucho en las últimas dos décadas al menos, abriendo oportunidades laborales a los docentes-investigadores con interés en el área, fomentando proyectos de investigación de todo tipo, fundando instituciones diversas (como la Cátedra UNESCO) y creando cursos específicos, movilizando congresos propios, desarrollando programas de escritura en muchísimas instituciones de educación superior, etc.

Sin embargo, y tratando de proponer una generalización posible, estamos en una instancia histórica -y generacional- muy rica en la que se está intentando establecer un campo de investigación y docencia especializado, específico, con sus propios alcances, vías de comunicación y eventos científicos, sus propios criterios metodológicos y acuerdos epistemológicos, y sus propias tradiciones y articulaciones interdisciplinarias.

Pero esto significa también que aún carecemos de esa especificidad. Las denominaciones no están todavía lo suficientemente consensuadas; los equipos de investigación realmente interdisciplinarios son escasos, tienden a focalizarse en las disciplinas madre (educación, lingüística, estudios literarios, enseñanza de segundas lenguas) de las que provienen y a sentir como amenazantes los avances de otros grupos asociados a otras disciplinas de procedencia; los roles y cargos vinculados a cursos e investigación se ocupan por personas no necesariamente especializadas (es curioso: un investigador especializado en literatura latinoamericana del siglo XIX puede concursar un cargo de profesor de escritura académica, cuando un profesor de escritura académica no puede, con toda lógica, concursar un cargo de literatura latinoamericana del siglo XIX); muchos investigadores consagrados, con una visión estigmatizada o poco actualizada sobre la lingüística aplicada y los estudios sobre escritura, son los que evalúan los proyectos y los jóvenes postulantes a subsidios; las investigaciones sobre escritura y alfabetización superior aparecen en casi cualquier congreso y revista, pero los congresos especializados en la temática son menos frecuentes y, en particular, no hay ninguna revista latinoamericana potente que se especialice en escritura (con la desaparición reciente de Lectura y Vida). En mi opinión, esto se debe a este estado aún de maduración preliminar del campo y, a la inversa, la falta de una revista de este tipo atenta contra su mayor maduración. De hecho, en la mesa que mencioné al principio de este post se discutió largamente sobre esta cuestión.

En conclusión, creo que estamos en un momento clave de desarrollo, reacomodamiento y asentamiento de los estudios sobre escritura en el continente, de oportunidades y expansión, que va de la mano de un proceso previo fundacional y de  primera maduración, y de un  fuerte recambio generacional con investigadores que se han formado con ese campo ya existente.

Anuncios

Françoise Salager-Meyer (Universidad de los Andes, Venezuela), Graciela Llopis (Universidad de Catamarca, Argentina) y Rosinda Guerra Ramos (Pontificia Universidad Católica de San Pablo, Brasil) están elaborando el capítulo sobre inglés para fines específicos en Latinoamérica que aparecerá en 2015 en el Handbook of English for Academic Purposes (Routledge), editado por Philip Shaw y Ken Hyland. Investigadores de lujo todos ellos.

Por pedido de Françoise, invito a los investigadores-docentes que hacen ESP a que completen esta encuesta y la envíen a francoise.sm@gmail.com durante febrero. Se trata de una lista breve de preguntas sobre las actividades de docencia e investigación vinculadas a inglés para fines específicos en las instituciones de pertenencia. Los nombres de los encuestados y de sus instituciones aparecerán en los agradecimientos del capítulo. Además, es una buena oportunidad para colaborar con el mapa de iniciativas en el continente, al igual que se está haciendo con los estudios de la escritura y otras subdisciplinas en desarrollo en nuestro entorno.