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El Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile abrió un concurso internacional para el cargo de investigador postdoctoral en escritura, con un salario mensual de casi 3.000 dólares y dedicación exclusiva a la investigación en la temática, además de distintos apoyos financieros y pasajes. Más detalles en la convocatoria. Hay tiempo hasta el 31 de diciembre de 2017 para postular.

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El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) es el principal organismo de investigación de la Argentina. Es público y con representación en todo el país. Tiene 9236 investigadores de planta con jornada completa, muchos de ellos con dedicación compartida en el sistema universitario, según datos de 2015. No siempre fue así: en 2003 había 3694, en 2007, 5057. Cuenta además con 2553 técnicos de apoyo y, especialmente, con 10092 becarios de doctorado y postdoctorado. Estos números también subieron fuerte en la última década: 2351 becarios en 2003, 5599 en 2007. CONICET se ubicó, según el ranking SCImago de 2014, entre las 80 instituciones científicas más importantes del mundo, en Latinoamérica solo detrás de la Universidade de São Paulo. CONICET no solo formó investigadores jóvenes e integró a investigadores senior, sino que también repatrió, mediante el Programa Raíces, a más de mil trescientos científicos que habían abandonado el país en épocas de crisis o por falta de oportunidades.

En cifras más amplias, la Argentina invierte entre el 0,7 y 0,8% del PBI en Ciencia y Técnica, mucho más que Chile, Colombia o México, aunque aún lejos del país líder en Latinoamérica: Brasil, con el 1,1%. Vale la pena recordar también que la Argentina tiene 101 universidades (la mitad públicas, gratuitas, en todas las provincias del país y de acceso libre) y más de 1,8 millones de estudiantes, casi el 80% en el sistema público (datos oficiales de 2013). Este modelo universitario es uno de los más inclusivos y con mayor cantidad de estudiantes en relación con la población (tasa bruta de educación superior para 2014-15: 54,5%) de la región, y genera una gran masa crítica de profesionales altamente calificados, potenciando el desarrollo educativo y científico.

Para un país donde la mayor parte de la investigación está financiada por el estado, el rol de los 22 mil técnicos y científicos de CONICET, de la inversión pública y del sistema de educación superior es fundamental para el desarrollo nacional. En términos estratégicos, el Plan Argentina Innovadora 2020 del Ministerio de Ciencia (acordado en 2013) apuntaba a elevar para ese año en 5 mil el número de investigadores de planta. Se buscaba así que la Argentina llegara a invertir el 1,6% de su PBI en actividades de investigación y tuviera 5 investigadores y becarios por cada 1000 trabajadores (población económicamente activa). Este número corresponde a los países más desarrollados del mundo: por ejemplo, Alemania, Estados Unidos y Reino Unido tienen 4 investigadores cada mil habitantes, Corea, Canadá y Japón 5, Finlandia 7 (datos de UNESCO para 2010, incluyendo estudiantes de posgrado). Este objetivo perseguía el desarrollo nacional: los países con más inversión en Ciencia y Técnica son aquellos con mayor renta per cápita (aquí con datos de 2013).

Pero con el actual gobierno de derecha que asumió hace un año, el presupuesto para Ciencia y Técnica bajó, según algunas estimaciones, al 0,59% para 2017. Así, se vuelve a cifras inferiores al 2011 y el presidente incumple una más de sus promesas de campaña: duplicar la inversión en el área.

En este contexto, este año se presentaron unos 1526 postulantes a plazas de investigador en CONICET y las comisiones evaluadoras especializadas estimaron que 874 cumplían con los durísimos requisitos para ingresar. Sin embargo, solo se incorporaron 385 (un 60% menos que el año pasado, rompiendo la tendencia de incremento del 10% anual). Así, 489 investigadores altamente calificados, en especial en las Ciencias Sociales y Humanas (197, un 40,3%), recibieron un mail de desvinculación y quedaron en una difícil situación para continuar su carrera académica. La tristeza es ideológica, institucional, estratégica, pero también es individual, subjetiva, para cada caso particular: “No paro de llorar. ¿Mis lágrimas son el cambio que querían? Quince años de estudio para recibir este mail”. Hay además ataques en las redes a investigadores y marchas de protesta en lugares que hasta hace poco eran el símbolo del progreso científico nacional.

Françoise Salager-Meyer (Universidad de los Andes, Venezuela), Graciela Llopis (Universidad de Catamarca, Argentina) y Rosinda Guerra Ramos (Pontificia Universidad Católica de San Pablo, Brasil) están elaborando el capítulo sobre inglés para fines específicos en Latinoamérica que aparecerá en 2015 en el Handbook of English for Academic Purposes (Routledge), editado por Philip Shaw y Ken Hyland. Investigadores de lujo todos ellos.

Por pedido de Françoise, invito a los investigadores-docentes que hacen ESP a que completen esta encuesta y la envíen a francoise.sm@gmail.com durante febrero. Se trata de una lista breve de preguntas sobre las actividades de docencia e investigación vinculadas a inglés para fines específicos en las instituciones de pertenencia. Los nombres de los encuestados y de sus instituciones aparecerán en los agradecimientos del capítulo. Además, es una buena oportunidad para colaborar con el mapa de iniciativas en el continente, al igual que se está haciendo con los estudios de la escritura y otras subdisciplinas en desarrollo en nuestro entorno.

Ya se encuentra disponible online el impresionante mapa de Iniciativas de Lectura y Escritura en la Educación Superior en América Latina (ILEES). Confeccionado a partir de encuestas realizadas con investigadores de la región, se puede recorrer la distribución territorial e institucional de programas de enseñanza e investigación de la lectura y la escritura. El proyecto está impulsado, entre otros, por Chuck Bazerman (USA), Natalia Ávila Reyes (Chile) y Elizabeth Narváez Cardona (Colombia), todos con base en la Universidad de California. Lo sumé de forma permanente a la sección BASES DE DATOS del blog.

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Es una buena oportunidad, además, para sumarse y dar visibilidad a otras iniciativas que todavía no estén incorporadas: hay que completar un sencillo formulario acá.

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Giovanni Parodi envió la circular de la convocatoria 2012 del Programa de Doctorado en Lingüística de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Como se sabe, se trata de un programa de alto nivel, organizado por la Escuela Lingüística de Valparaíso, que enfatiza el estudio psico-discursivo del lenguaje en uso y que cuenta con una impresionante plantilla docente internacional que incluye a Vijay Bathia, Jim Martin, Adriana Bolivar, Estrella Montolío, Teun van Dijk y muchos otros.

Resulta inevitable incluir un breve comentario sobre el reclamo por una educación pública libre, gratuita y de calidad que durante los últimos meses se ha desarrollado en Chile. Un reclamo que rápidamente se amplió a una reivindicación de fondo sobre la cosa pública (educación media, jubilaciones, salud) y que incluye tomas, huelgas generales, ayer un menor asesinado, y un gobierno en una situación increíblemente delicada. Más abajo incluyo un video que pudo verse en la televisión argentina estos días: compara la educación pública de grado en Chile y Argentina, y denuncia el discurso de la derecha argentina al respecto.

En un rato nace mi segunda hija, Leire, y vale la pena recordar las medidas de mejoramiento de las condiciones laborales que se están tomando desde hace años en la Universidad Nacional de General Sarmiento (Argentina), donde trabajo. Al jardín maternal de primer nivel que atiende a los hijos de toda la comunidad académica, se suma la extensión de la licencia por maternidad a siete meses y medio para las madres y a un mes para los padres, tanto docentes como no docentes, en un inmenso esfuerzo de la institución y una fuerte iniciativa de los gremios.

Esta medida hace de la UNGS la universidad con mejores licencias de todo el sistema de universidades nacionales (son 47) de Argentina, la ubica a la cabeza en Latinoamérica porque incluye a parejas homoparentales, y permite repensar las condiciones laborales de los docentes-investigadores en Argentina y el continente Latinoamericano. Hoy salió una nota al respecto en el periódico Tiempo Argentino.

Las listas, los rankings, pueden ser arbitrarios o sesgados, pero son útiles para agitar un poco el avispero y obligar a comparar. Y la comparación, incluyendo el desarrollo de criterios de comparabilidad, es fundamental para entender las características particulares de cualquier fenómeno.

 

Se conoció un ranking que ordena las universidades en Iberoamérica en función de su producción científica. Si bien, como decía antes, los criterios que habilitan la comparación y establecen variables comparables pueden ser discutibles o medidos de otra manera, la lista resulta interesante como mapa para contextualizar la discusión sobre la academia en nuestro entorno.

 

Se trata del Ranking Iberoamericano SIR (SCImago Institutions Ranking) 2010, que puede ser consultado gratuitamente en Internet. Este ranking incluye las 607 universidades iberoamericanas (Latinoamérica, Portugal y España) que publicaron artículos científicos en la base de datos Scopus (de Elsevier) en 2008, si bien los índices abordan el período 2003-2008.

 

Con respecto a Scopus, la fuente de datos, puede consultarse el SCImago Journal & Country Rank, que muestra la “visibilidad” de las revistas científicas. La base de datos incluye más de 20000 publicaciones (incluyendo 17000 revistas científicas con referato). Por ejemplo, en el área de Ciencias Sociales-Lingüística aparecen 16 revistas. Las primeras cinco son Indogermanischen Forschungen (Alemania), Revue Romane (Dinamarca), Dialectologia et Geolinguistica (Alemania), Gema Online Journal of Language Studies (Malasia) y Journal of Germanic Linguistics (Reino Unido). No parece, en lo absoluto, que se trate de las cinco revistas más importantes del área.

 

Los indicadores, de base cuantitativa, son múltiples. El principal brinda un dato absoluto: la cantidad de artículos científicos publicados (es decir, mide el tamaño de las instituciones y no, por ejemplo, la cantidad de publicaciones en relación con su plantel de investigadores). También toma en cuenta criterios relativos: colaboración internacional (cantidad de publicaciones con universidades extranjeras), calidad científica (cantidad de citas que recibe la universidad en comparación con el promedio mundial, cuyo valor es 1) y rango de publicación (cantidad de publicaciones en las mejores revistas). El grupo de investigación que lleva a cabo el ranking integra investigadores de España (CSIC, Universidad de Granada, Alcalá de Henares, Carlos III y Extremadura), Portugal (Universidad de Porto), Argentina (Universidad de la Plata) y Chile (Universidad Católica de Valparaíso). Es llamativa la ausencia de investigadores de Brasil y México.

 

El ranking por cantidad de instituciones muestra que el 50% de las universidades pertenecen a Brasil (109), Colombia (89) y España (85), seguidos por Argentina (49) y México (47). Este es el top five de países (de un total de 28) con más universidades en el ranking.

 

Esta lista cambia claramente si se analiza la cantidad de artículos por país. En ese caso, el top five está integrado por España (208078) y Brasil (178765) y, muy por detrás, Portugal (49541), México (48180) y Argentina (32076). El informe explica que Colombia tiene muchas instituciones científicas pero de tamaño muy pequeño, motivo por el cual no aparece en esta lista corta.

 

El análisis por universidades muestra que en el top ten hay cinco universidades españolas, cuatro brasileñas y una mexicana. Sin embargo, en términos de calidad (citas relativas recibidas), las universidades españolas, seguidas a cierta distancia por las universidades portuguesas, son las que lideran el ranking. La universidad más citada entre las 100 más grandes es la Universitat Pompeu Fabra (número 66 en tamaño absoluto). El top ten en términos de publicaciones absolutas es el siguiente:

 

  1. Universidade de Sao Paulo
  2. Universidad Nacional Autónoma de México
  3. Universidade Estadual de Campinas
  4. Universitat de Barcelona
  5. Universidad Complutense de Madrid
  6. Universidade Estadual Paulista Julio de Mesquita Filho
  7. Universidade Federal do Rio de Janeiro
  8. Universitat Autônoma de Barcelona
  9. Universitat de Valencia
  10. Universidad Autónoma de Madrid

 

 

Se destaca el hecho de que la mitad de las universidades incluidas (299) publicaron menos de 100 artículos durante 2008, mientras que las 10 primeras publicaron un promedio de 15000. Es decir, hay una enorme cantidad de instituciones que prácticamente no impactan en la producción científica mundial.

 

Es interesante que el ranking pueda consultarse por grandes áreas. Así, en el área de Ciencias Sociales y Humanidades las cinco principales universidades son las siguientes:

  1. Universidade de Sao Paulo
  2. Universidad Complutense de Madrid
  3. Universitat de Barcelona
  4. Universidad de Granada
  5. Universidad de Valencia

 

Entre las primeras 100, la universidad con tasa de cita más alta es, nuevamente, la Universitat Pompeu Fabra (número 17 en tamaño absoluto).

 

 

¿Cómo se ubican las instituciones donde trabajo o estudio? En tamaño, la Universidad de Buenos Aires ocupa el lugar 11 en Iberoamérica (6 en Latinoamérica; tasa de cita: 0,94), la Universidad de Valladolid el lugar 43 en Iberoamérica (tasa de cita: 0,95) y la Universidad Nacional de General Sarmiento el 293 en Iberoamérica (207 en Latinoamérica; tasa de cita: 0,46). En el área de ciencias sociales, las posiciones son UBA 23 en Iberoamérica (8 en Latinoamérica), UVA 43 y UNGS 167 (99 en Latinoamérica).

 

Estos resultados pueden contrastarse a partir del SIR World Report 2010, que mide 2833 instituciones en el mundo. La primera universidad de Iberoamérica se ubica en la posición 18 del ranking general. Las diez instituciones internacionales con más producción científica son las siguientes:

  1. Chinese Academy of Sciences (China)
  2. Centre National de la Recherche Scientifique (Francia)
  3. Russian Academy of Sciences (Rusia)
  4. Harvard University (Estados Unidos)
  5. University of Tokyo (Japón)
  6. Max Planck Gesellschaft (Alemania)
  7. National Institutes of Health (Estados Unidos)
  8. University of Toronto (Canada
  9. Tsinghua University (China)
  10. University of Washington (Estados Unidos)

 

En términos de calidad científica, sin embargo, las 5 primeras (de las 100 más importantes) son las siguientes:

 

  1. Harvard University (2,42)
  2. Massacusetts Institute of Technology (2,32)
  3. Stanford University (2,30)
  4. University of California, San Francisco (2,28)
  5. Seoul National University (2,28)