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Próximamente se realizará en Sydney, Australia el Register and Context 2012 Symposium, con organización general de Annabelle Lukin. Me interesó, además del evento, que Annabelle puso a disposición un conjunto de textos clave (algunos difíciles de conseguir) en formato PDF para abrir la discusión sobre contexto y registro. A continuación, pego las referencias y enlaces que brindó:

Halliday, M. A. K. (2002 [1977]). Text as semantic choice in social contexts. In J. Webster (Ed.), Linguistic Studies of Text and Discourse. Volume 2 in the Collected Works of M.A.K. Halliday (pp. 23-81). London and New York: Continuum.

Halliday, M. A. K. (2003). On the architecture of human language. In J. Webster (Ed.), On Linguistics and Language. Volume 3 in Halliday’s Collected Works (pp. 1-29). London and New York: Continuum.

Halliday M A K and R Hasan. PART A (1985). Language, Context, and Text: Aspects of Language in a Social-semiotic Perspective. Geelong, Vic.: Deakin University Press.

Halliday M A K and R Hasan. PART B (1985). Language, Context, and Text: Aspects of Language in a Social-semiotic Perspective. Geelong, Vic.: Deakin University Press.

Hasan, R. (1995). The Conception of Context in Text. In P. H. Fries & M. Gregory (Eds.), Discourse in Society: Systemic Functional Perspectives, Meaning and Choice in Language: Studies for Michael Halliday (pp. 183-283). Norwood, New Jersey.: Ablex.

Hasan, R. (1999) Speaking with Reference to Context. In M. Ghadessy (ed.) Text and Context in Functional Linguistics. Amsterdam: John Benjamins. 219-328.

Hasan, R. (2009) The Place of Context in a Systemic Functional Model. In M.A.K. Halliday & J. Webster (eds.) Continuum Companion to Systemic Functional Linguistics. London: Continuum. 166-189.

Matthiessen, C.M.I.M. (1993) Register in the Round. In M. Ghadessy (ed.) Register Analysis: Theory and Practice. London: Pinter Publishers.

Butt, D. G. (2008). The Robustness of Realizational Systems. In J. Webster (Ed.), Meaning in Context: Implementing Intelligent Applications of Language Studies (pp. 59-83). London & New York: Continuum.

Butt, D. G. (2007). Method and imagination in Halliday’s science of linguistics: From theory to practice. In R. Hasan, C. M. I. M. Matthiessen & J. Webster (Eds.), Continuing Discourse on Language: A functional perspective (Vol. 1, pp. 81-116). London: Equinox.

Martin, J. (1992). English Text. Amsterdam: John Benjamins. Extract from Chapter 7, on tenor.

Otros textos de Martin.

Bowcher, W. L. (2010). The history and theoretical development of Context of situation in Systemic Functional Linguistics. Annual Review of Functional Linguistics, 2, 64-93.

Mick O’Donnell’s archive of papers.

de Beaugrande’s book on Linguistic Theory.

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Hoy martes 15 de febrero vence el plazo para enviar resúmenes al 38 International Systemic Functional Congress. Será en Lisboa (Portugal) entre el 25 y 29 de julio de 2011 e incluirá talleres previos con las máximas figuras de esta escuela.

En relación con la lingüística sistémico-funcional, estos días circuló un video (en inglés), fragmento de Literacy for a Lifetime, que ilustra el ciclo de enseñanza-aprendizaje de la Escuela de Sydney en una versión temprana y en contextos de educación inicial:

La Revista Signos, publicación chilena dedicada al análisis del discurso en sentido amplio, acaba de publicar en papel y con acceso gratuito online un número monográfico sumamente interesante. Compila trabajos presentados en el V Simpósio Internacional de Estudos dos Gêneros Textuais (Caxias do Sul, Brasil, 11 al 14 de agosto de 2009) alrededor de la línea temática de  ‘gêneros e mídia’.

jmartin08Hace unos meses, en octubre de 2008, Equinox lanzó el muy esperado libro sobre géneros discursivos de James (Jim) Martin (en la foto) y David Rose, ambos de la University of Sydney (Australia).

Este libro demoró unos años en pasar de en prensa a publicado. De hecho, yo lo había comprado por Amazon en su momento y se demoró tanto su salida que, finalmente, la propia megalibrería anuló mi compra (algo realmente inaudito, por lo menos en términos comerciales!). Comento de paso que los libros de Equinox, hoy en día la pequeña gran editorial dedicada a lanzar (y a precios razonables) las publicaciones más interesantes dentro de la lingüística sistémico funcional, pueden comprarse online y con las fechas reales de publicación en su página web (acá, por ejemplo).genre-relations

Entre tanto, el libro vivió (al menos) un cambio significativo: el título original (y, creo, más feliz y estricto, aunque también algo más ambicioso) genre systems: mapping culture cambió por genre relations: mapping culture.

Además, durante estos años ha circulado entre nosotros una versión preliminar en PDF que -cuidado con esto al citar- no se corresponde con la numeración final de las páginas (de hecho, la versión en papel tiene unas 40 páginas más, aunque no necesariamente 40 páginas más de contenidos).

Este volumen intenta brindar una visión global sobre los estudios del género discursivo realizados por la llamada Escuela de Sydney. A partir de los años 80, esta escuela desarrolló dentro de la lingüística sistémico funcional una teoría de los textos con características comunes y recurrentes que intenta distinguir entre el registro sistémico y el concepto de género discursivo que popularizaron las traducciones de la época del mikhail_bakhtinartículo “El problema de los géneros discursivos” de Mijaíl Bajtín (tocando en este enlace y otros a libros, pueden leerse fragmentos online a través de Google Books). Este trabajo de Bajtín fue escrito en ruso durante los años 50, pero publicado sólo de forma póstuma en 1979; fue traducido al español en 1982 dentro del libro Estética de la creación verbal y al inglés en 1986 (algo después de las primeras propuestas de Martin, y seguro mucho después de las primeras propuestas de Halliday) dentro del libro Speech genres and other late essays.

James Martin, Joan Rothery y Frances Christie, entre otros, comienzan sus reflexiones sobre el género discursivo en el marco de la lingüística aplicada, al igual que había sucedido con los planteos iniciales de Halliday en los años 60. Concretamente, la Escuela de Sydney enfrenta las dificultades en el aprendizaje de habilidades escritas en la educación primaria y secundaria en Australia (Genre and institutions. Social processes in the workplace and school, editado por Christie y Martin en 1997, es un libro representativo; un texto introductorio muy working-with-discourseútil es Working with discourse: meaning beyond the clause, publicado en 2003 por los mismos autores del libro que hoy reseñamos).

El desarrollo de una teoría del género que modifica las posiciones originales de la lingüística sistémica se explica, en buena medida, como una respuesta a este desafío concreto. Este origen explica también su interés por géneros discursivos escritos de un nivel bajo de especificidad, como la narración o el ensayo, propios de la escritura en la educación inicial y media. También se interesan especialmente por géneros discursivos orales e interactivos, como los géneros presentes en los servicios públicos (e.g., The structure of social interaction: a systemic approach to the semiotics of service encounters, publicado en 1987 por E. Ventola) y, en menor medida,  por géneros profesionales y científicos.

Siguiendo de manera explícita a Bajtín, la noción de género discursivo que adopta la Escuela de Sydney es, a diferencia de la posición de la lingüística sistémica ortodoxa, centralmente teleológica: un género es un proceso social orientado a fines que presenta cierta estructura organizativa. Sobre las diferencias entre las nociones de registro y género discursienglish-textvo dentro de la lingüística sistémico funcional pueden consultarse el polémico (o polemizante…) artículo de R. Hasan “The conception of context in text” (1995), la gramática  de Martin English text: system and structure (1992), o esta entrevista a Halliday que tradujimos hace poco, entre otros. Más modestamente, intentamos abordar esta cuestión con mi colega Juan Moris en nuestra comunicación, presentada en el Coloquio ECLAR 2007, Género y Registro en la Lingüística Sistémico Funcional. Un relevo crítico.

Un comentario preliminar sobre algo que no dejó de llamar mi atención: Genre relations está escrito con un estilo informal y fresco, similar al de la colaboración anterior de ambos autores en 2003, y que creo es ya marca registrada de Jim Martin. Lo interesante de este estilo es que a cada paso revela algunas de las motivaciones que justifican ciertas hipótesis (y lo peligroso es que, en ocasiones, suspende la definición estricta y técnica de conceptos clave). Un breve ejemplo de muestra. Luego de explicar el modelo de la lingüística sistémica ortodoxa (p. 16), los autores afirman que:

This tenor, field and mode model was essentially the framework for studying social context we had to work with when we began looking at text types around 1980. And it left us with a puzzle – what to do with genre?

La bibliografía existente hasta hoy sobre género discursivo según la perspectiva de la Escuela de Sydney consiste en colecciones independientes de papers, capítulos de libros, artículos que polemizan -o presentan propuestas luego modificadas- con otros artículos, o análisis de géneros específicos. Genre relations, en cambio, pasa en limpio las hipótesis y supuestos fundamentales de este enfoque (en particular el capítulo 1: Getting going with genre) y recorre los géneros más estudiados, intentando articular paradigmáticamente las características de unos y otros (de ahí la adecuación, y el riesgo, del título original descartado: sistemas de géneros).

En este sentido, Genre relations otorga una coherencia especial a la propuesta sistémica de esta escuela. Se utilizan etiquetas generales para las familias que engloban los géneros de interés: stories, histories (podríamos tal vez traducir estas dos etiquetas como narraciones e historias, respectivamente), reports, explanations y procedures. Así, por ejemplo, la familia de géneros stories incluye recount, anecdote, exemplum, observation y narrative. En términos generales, el objetivo más evidente de los autores fue el siguiente (p. 6):

We have organised what kids wrote into a taxonomy of text types, based on the recurrent configurations of meaning they produced.

En este punto radica, quizás, también su debilidad: la abstracción de características identificatorias y factibles de comparación deriva en cierto punto en una propuesta de tipos textuales, más cercana, aunque resulte paradójico, a la tradición alemana (cf., e.g., Typologie der Texte (1975), de E. Werlich), que a un sistema de géneros discursivos que entroncaría con la tradición anglosajona en lingüística aplicada y lenguas para fines específicos (cf., e.g., Genre Analysis (1990), de J. Swales) de la que, precisamente y a pesar de varias similitudes, Martin y Rose se quieren diferenciar (cf. p. 20). Además, y como los propios autores reconocen (p. 231), la caracterización de las posibles realizaciones léxico-gramaticales de los géneros discursivos, y su contextualización en  términos de campo/tenor/modo, es muy acotada y general. Para citar a los autores (p. 232):

The model assumed here does privilege genre as its ultimate level of abstraction, thereby giving genre responsibility for coordinating the recurrent configurations of meaning in a culture.

Sólo un ejemplo: los rasgos generales que sirven para oponer unos subgéneros a otros dentro de las stories son expectant vs. counterexpectant, text vs. time structured, y resolved vs. unresolved. De esta manera, las especificaciones discursivas y léxico-gramaticales de los géneros discursivos, dependientes de los distintos contextos sociohistóricos, se reducen inevitablemente,  perdiendo algo de su interés para un análisis del discurso.

Otro ejemplo: el (sub)género discursivo recount (p. 53 y ss.) se caracteriza por tener una estructura organizada en orientation (optativo), record y reorientation (optativo). En este punto, la descripción estructural del género resulta sumamente -perdón- minimista, y en principio poco interesante. El análisis se torna mucho más rico cuando los autores abordan las formas de evaluación, en buena medida des-estructuradas, y otros mecanismos discursivos no previstos en esa caracterización de la estructuración del género.

En honor a la verdad, quizás este problema teórico-metodológico habita en el centro de los enfoques sobre el género que buscan, en mayor o menor medida, identificar una estructura de objetivos comunicativos (con sus diferencias, esto incluye a Swales y Hasan, desde una perspectiva más estática, y a Martin y Ventola, desde una perspectiva más dinámica, entre otros). Creo que la indudable utilidad pedagógica de proporcionar descripciones deudoras de un enfoque estructural traza también el límite de un estudio que pretenda ser realmente discursivo de los géneros. Quizás la clave radique, en realidad, en caracterizar los géneros no por los “pasos” o stages que los estructuran sino por otros rasgos discursivos, más flexibles, como por ejemplo tipos de evaluación (en este sentido, el propio Martin propone avances importantes; cf. la teoría de la valoración) o estrategias. Justamente, Martin y Rose buscan complementar la noción más estática de stage con la más dinámica de phase (por ejemplo, el patrón problema-solución bien estudiado por M. Hoey), aunque es evidente que siguen presos de la misma limitación. Otra salida que proponen, mencionada antes, consiste en proponer rasgos que no caracterizan la estructura del género pero que presentan un alto nivel de abstracción.

Por otro lado, resulta extraño que los estudios de géneros discursivos que defienden un alcance amplio para las hipótesis propuestas no tengan una base cuantitativa sólida. Genre relations cita tímidamente algunos estudios de base cuantitativa pero, en términos generales, sigue la impronta sistémica ortodoxa que rechaza de plano los aportes de la lingüística de corpus y se centra en estudios de caso típico.

En resumen, Genre relations es una publicación de máxima relevancia para el análisis de los géneros discursivos, la lingüística sistémico funcional y la lingüística aplicada, que proporciona una visión general sobre casi tres décadas de trabajo de la Escuela de Sydney sobre este tema. La mayoría de las limitaciones señaladas tienen que ver con opciones y recortes teórico-metodológicos explícitamente adoptados, y no con falencias del análisis.

Federico Navarro (UNGS – UBA)

fnavarroungs.edu.ar

Acaba de aparecer el último número (15(1)) de Functions of Language, la revista de la editorial John Benjamins que se enmarca dentro de la Lingüística Sistémico-Funcional. Este número, editado por Monika Bednarek, está dedicado a la evaluación en los tipos textuales. Fuente: Linguist list.

Incluye los siguientes artículos. Pueden leerse los resúmenes online en John Benjamins

  1. ‘An increasingly familiar tragedy’: Evaluative collocation and conflation. Monika Bednarek 7-34.
  2. The expression of non-alignment in British and German political interviews: Preferred and dispreferred variants. Anita Fetzer 35-63.
  3. The evaluation of status in multi-modal texts. Susan Hunston 64-83.
  4. Changing stories: Achieving a change of state in suspect and witness knowledge through evaluation in police interviews with suspects and witnesses. Alison J. Johnson 84-114.
  5. Identification impossible? A corpus approach to realisations of evaluative meaning in academic writing. Ute Römer 115-130.